De zona norte a la ciudad: 25 años de cultura y encuentros

 

El Lumière celebra sus bodas de plata con la apertura de una muestra antológica que recorre la historia del espacio, junto a la proyección en 35 mm de La guerra gaucha

 

En mes de julio el Centro Cultural Cine Lumière, dependiente de la Secretaría de Cultura y Educación cumple 25 años como institución municipal, referente cultural de las actividades culturales de la zona norte de la ciudad. Los festejos incluyen una muestra antológica y la puesta a punto de los proyectores 35 mm del antiguo cine homónimo.

El viernes 6 de julio, a las 19, en la sede emplazada en Vélez Sarsfield 1027, se inaugura Un Mundo Proyectado, exposición retrospectiva que recorre las diferentes etapas del edificio donde se emplaza: desde su surgimiento como salón de baile de la unión obrera de trabajadores, transformándose luego en el cine de barrio industrial y desde 1993 en un centro cultural municipal.  

El Lumière como espacio cultural –en todos sus momentos- es una historia de encuentros, de construir con otros. Nació como un salón de baile de una asociación que surge a partir de la unión de trabajadores: un lugar para celebrar, para bailar y compartir la música los primeros amores, para casarse, cumplir años y estar con los seres queridos. El paso del tiempo lo transformó en el cine del barrio Industrial. Manuel Bou y Modesto Rey, responsables de la sala, proyectaban las historias que los vecinos se acercaban a ver y escuchar. En numerables tardes de funciones en continuado para chicos y grandes, comenzaron a tejerse nuevas tramas, nuevos personajes,  nuevos amores.

La coyuntura socio-económica implicó que cada vez fuera menos sencillo sostener salas de cine, paseos y salidas. Es entonces cuando nace el capítulo, el de Centro Cultural Municipal. Pensado como un espacio necesario, de puertas abiertas, desde el barrio hacia toda la ciudad. Durante 25 años se fueron instaurando las múltiples propuestas: talleres de diversas disciplinas, las funciones de teatro, conciertos, peñas y milongas, las colaciones, los festivales, tomar la calle para no dejar de celebrar, aunque el calor apremie. Como sello distintivo, los sábados de cine que no dejaron de existir, gratis y para todos.

Los 25 años se presentan como un momento propicio para poner a punto los proyectores 35 mm del antiguo cine y realizar una función de lujo: La guerra gaucha, una de las primeras grandes aventuras del cine argentino que recientemente celebró 75 años de su estreno. La proyección contará con la presentación de Jorge Debiazzi, coleccionista y programador histórico del cine Madre Cabrini.

La celebración continuará el miércoles 11, a las 15 h, con la proyección de La dama y el vagabundo, film que  se exhibió en la función inaugural del antiguo cine en 1959. Esta actividad dará inicio a la gran propuesta que el Lumière propone para las vacaciones de invierno.