Pensar el futuro desde el cine

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Uno de los grandes interrogantes de la humanidad es la pregunta por el futuro. En torno a esta preocupación, el cine ha operado desde sus comienzos como una plataforma para esbozar las más diversas teorías: desde sociedades ideales hasta tiranías tecnocéntricas. De la utopía a la distopía. Pero estos escenarios son también un interesante punto de partida para pensar el presente. Con esta idea, el Centro Cultural Cine Lumière trabajó en articulación con el Centro de Estudios Latinoamericanos Ernesto Che Guevara (CelChe) para organizar el ciclo Utopías y Distopías. En este marco, se buscó propiciar en cada encuentro el diálogo entre distintas disciplinas como la filosofía, la psicología, la literatura y la historia para proponer el debate a grupos de estudiantes secundarios.

Los cinco encuentros del ciclo estuvieron coordinados por profesionales especialistas en la temática, que a su vez trabajaron en parejas pedagógicas con el fin de integrar sus distintas disciplinas. "La interrelación entre las disciplinas se dio de manera muy fluida y natural.  Las ideas surgían casi espontáneamente y nos sorprendió la cantidad de conceptos, estructuras, materialidades que coincidían en ambas. El cine y la literatura son formas artísticas que se han influido mutuamente desde el comienzo, y eso se notó en la forma que evolucionó el trabajo que estábamos realizando. Fue una experiencia muy enriquecedora”, detalló Pablo Warner, que estuvo a cargo de uno de los encuentros junto a Leandro Arteaga.

Por su parte, Federico Donner expresó: “Me tocó formar pareja pedagógica con Juan Cruz Catena, que proviene del campo de la psicología, mientras que mi formación es en filosofía. Hubo un intercambio interesante de miradas, lecturas, filmografías y análisis sobre diversos aspectos de las nuevas formas de subjetivación, la configuración del deseo en general y en los adolescentes en particular, las relaciones de poder, y la fascinación de la cultura occidental por la novedad. Al reunir todos esos elementos, apostamos por formar una especie de constelación (al estilo de Benjamin) en torno a la problemática de la subjetividad, del deseo y del reconocimiento”.

“Las nuevas tecnologías, pese a su promesa liberadora, son también dispositivos de control, que no solo pueden llegar a constituirse como una fuente de angustia si no se problematiza la relación con el otro, sino que también plantean un vínculo destructivo con los otros seres vivos. Una mirada crítica sobre esa promesa busca despertar cuestionamientos al paradigma del progreso tecnológico, gracias al cual tendríamos, finalmente, un mundo sin conflictos”, señaló en este sentido Donner.

A lo largo de los encuentros, estos cuestionamientos fueron apropiados por los estudiantes, que, como destacó Warner, “no solo se hicieron eco de las películas y libros que nombramos sino que citaron muchas que no habían sido parte de la charla. También se discutieron conceptos como poder, control, diversidad, capitalismo, industrialización y el arte como forma de comprensión y denuncia. Aquí se dio lo más rico de la jornada, los chicos y chicas demostraron una capacidad enorme para reflexionar acerca de estos tópicos y vislumbrar la forma concreta en que influyen a la totalidad de la sociedad”.

“Entre los feedbacks más interesantes, yo destaco aquellos en los que hicieron una reflexión crítica sobre sí mismos como generación, a la vez que ponían en claro que los cuestionamientos a ciertos usos de las nuevas tecnologías no implican una condena generacional”, agregó Donner.

El ciclo Utopías y distopías se llevó a cabo entre mayo y octubre de 2018 con la participación de Leandro Arteaga, Juan Cruz Catena, Virginia Giacosa, Ezequiel Gatto y Pablo Warner. El último encuentro, a modo de cierre, estuvo a cargo de Mumo Oviedo, que sumó su perspectiva desde el ámbito de Youtube. Este año, el proyecto se realizará por segunda vez y tendrá como temática central las alteridades y otredades.